Publicación original de C-P Consultora | Informe especial | Septiembre de 2026

C-P Consultora analiza en este informe especial los datos del mercado de trabajo argentino correspondientes al segundo trimestre de 2026, elaborados por el INDEC. El punto de partida es que la tasa de desempleo alcanzó el 7,9%, un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo trimestre de 2025 y el valor más alto de la gestión de Javier Milei. Según el informe, también es el registro más elevado para un segundo trimestre desde 2021. En total, las personas desocupadas llegaron a 1.164.000, unas 73.000 más que un año atrás y más de 292.000 por encima del segundo trimestre de 2023.

El estudio sostiene que la suba responde principalmente a que más personas salieron a buscar trabajo. La tasa de actividad trepó al 48,9%, máximo de toda la serie, mientras que la de empleo llegó al 45%. Al descomponer la variación del desempleo, el aumento de la población económicamente activa aporta 1,4 puntos porcentuales, mientras que el saldo entre creación y destrucción de puestos resta 1,1 puntos. Es decir, el mercado de trabajo absorbió parte de esa mayor oferta, pero no toda. La subocupación se mantuvo en niveles similares a los del año anterior, en 11,5%, aunque la que corresponde a personas que buscan trabajar más horas subió levemente, hasta el 8%.

El eje central del documento es la composición de ese empleo. En el segundo trimestre, el sector formal destruyó 83.000 puestos interanuales y el informal creció en 348.000. Dentro de esa expansión, la única categoría que aumentó con fuerza fue el cuentapropismo informal, con más de 302.000 personas adicionales, mientras que los asalariados formales cayeron en 66.000 y los cuentapropistas formales en 20.000. Así, la tasa de informalidad llegó al 45,1%, con una suba de 1,9 puntos interanuales, y la de asalariados no registrados al 37,9%. Para C-P Consultora, esto muestra que la informalidad funciona como refugio frente a la pérdida de empleo formal y como única vía de absorción de los nuevos trabajadores.

El informe vincula ese cambio con una caída de ingresos. A partir de un pool de paneles de la Encuesta Permanente de Hogares, los autores siguen qué pasó con quienes cambiaron de situación laboral. Quienes perdieron un empleo asalariado privado registrado y pasaron al cuentapropismo redujeron su ingreso real en un 27,8% promedio, la mayor caída entre todas las transiciones analizadas. El documento cierra con las diferencias internas de estos indicadores. El aumento del desempleo se explica por los varones, que llegaron al 7,5%, mientras que las mujeres mostraron una leve baja pero siguen en niveles más altos, con 8,4%. Los jóvenes son el grupo más afectado: las mujeres jóvenes registran 17,1% y los varones jóvenes 14,1%, tras haber estado en 12,7% un año antes. A nivel regional, el desempleo bajó en el Gran Buenos Aires y subió con fuerza en la región Pampeana, que llegó al 9,7%, y en la Patagonia, con 6,3%.